lunes, 29 de agosto de 2016

Declaración de estado


Declaración de estado oficial: Tengo miedo
¿Y si la Tierra gira demasiado rápido? ¿O algún héroe, en su intento de salvar el mundo con una máquina del tiempo, ha dañado los relojes y avanzan más a prisa?

 ¿Se imaginan que de repente los minutos decidieran que van tarde a trabajar y aumentaran su velocidad? ¿Quién nos lo diría entonces? ¿Y qué haríamos si lo supiéramos? ¿Ir más lento (como Napoleón) o apurarnos?
Qué miedo me da todo lo relacionado con crecer; pasa tan rápido. De repente te dejan pintarte las uñas de rojo y tus abuelas hablan de novios como si de vestidos se tratara (¿no ve que aún soy una niña tonta, abuela? Debería rezar para que se me alejen los hombres, ¡no al contrario!).

Pero las abuelas, los novios, o los esmaltes rojos no son lo aterrador. ¿Seguiré siendo yo con un traje en una oficina, o seré como esos zombies que aparecen en las caricaturas?

 Vienen tantas dudas aterradoras con crecer. ¿Morirá mi padre antes de haberme convertido en una persona capaz de sobrevivir? ¿Perderé muchas amistades? ¿Ya no me harán preguntas sobre cosas divertidas y todo se tratará de novios? ¿No seré “mi niña preciosa”? ¿Se acabarán los mimos y los caprichos? ¿La realidad tendrá –al fin- la oportunidad de masticarme y escupir mis restos como ha hecho con los demás niños del mundo?
¿Exactamente a qué edad empezarán a molestarme para que me case y tenga hijos? ¿Cederé a esa presión? ¿Dolería más quedarme viejita y solterona o casarme y tener hijos? ¿Me seguirán queriendo si no cumplo las expectativas de mujer de esta sociedad? (Muy de la mierda, por cierto).

 Pero una de las preguntas que más me aterra… ¿Algún día tendrán respuesta todas estas interrogantes, o estoy condenada a ser esa “adulta fracasada” que no se decide a madurar?
Dilemas de los 17 años, sí señor. ¿A que suenan poquísimos ahora que los escribo ahí? Para que vea, abuela, que falta camino por recorrer todavía.

 
Para todxs mis hermanxs y demás compañerxs en esta montaña rusa que va en todas direcciones (al mismo tiempo); de Andrea Georgina.